Ya no cabe una carta más sobre la mesa, rompiste todo en mí, pero me acostumbré a ya no buscar las piezas que perdí.
Yo decidí irme y tú no hiciste nada por mí, te acostumbraste a tu responsabilidad afectiva, optaste porque era la mejor decisión y eso lo aprendí a respetar.
Junio siempre me recordará a ti, alimentando un sentimiento a medias, dos años en pausa y un stop, déjame repetir, nuestras platicas en silencio, los planes que nunca hablamos, vendiéndonos un amor que nunca existió, y por querer estar volando nunca paso.
y otra vez queriendo ser extraordinaria, solo me di cuenta que fui ordinaria, dicen que el tiempo lo cura todo, pero ahora me doy cuenta que el tiempo pasa muy lento, como olvido si no es lo correcto, quiero cerrarte y solo recordarte, era mejor vivir en el silencio, sentir estar volando, porque el tiempo es relativo y por mas cuentas que siempre hice uno más uno nunca me dio dos, y por más que saque cuentas yo creo, sigo creyendo aunque no pueda ver.
No logro encontrar el error, estoy tratando de explicar lo inexplicable y queriendo descifrar lo indescifrable y si lo intento, resulta que intentar es en vano.
¿Cómo puede ser que algo que no puedo tocar sea más real que lo que puedo tocar?
¿Que algo que no puedo ver sea más real que lo que puedo ver?
Es como el viento sé que lo siento.
Le dije al cielo que te fuiste y empezó a llorar seguro se acordó del día en que te conocí.